Un espejo reflejaba la figura de una joven con el cabello largo, rizado y oscuro, con la mirada fija en un punto del cristal, ella misma se perdía en la grandeza de sus ojos color chocolate. Estaba sentada frente a su tocador, a su alrededor su ropa estaba desperdigada por el suelo.
Las cortinas blancas filtraban los últimos y anaranjados rayos del sol. Era sábado. Otro más que la dejaban tirada. Sola, sin amigos, sin cariño, sin amor, sin inocencia, sin vida... Llena de mil y un cosas por ofrecer y vacía completamente de unos sentimientos a los que antes no les habia dado importancia. Lo habia perdido todo ya hace tiempo, pero la vida, pocos meses atras la dio una nueva oportunidad, pequeña ahora, grande algun dia futuro. Sin embargo, por mucho que le gustase no era capaz a llenar ese vacío. Es una chica impaciente. Quiere cambiar, salir de ese lugar repleto de malos recuerdos e ir sin rumbo, apostarlo todo por esta nueva oportunidad que el destino le da. Sabe que no se va a equivocar, pero el tiempo no pasa, todo sigue igual. El mundo se le cae encima y todo ese peso se deja ver en las lágrimas que inundan su rostro. No intenta contener la rabia, el dolor. Con un repentino movimiento de brazos arroja todo lo que se encontraba encima del tocador que va a parar al suelo de su habitación. Un fuerte golpe con los puños sobre la mesa retumba entre las cuatro paredes. Se derrumba sobre sus desnudos brazos, en los que van apareciendo moratones. Esconde su cara y deja que el pelo haga lo mismo con su espalda. Un beso equivocado, una pelea, amigos que ahora son desconocidos, hipocresía, odio, decisiones...
Un nuevo estruendo inunda la sala, esta vez un crujido proveniente del gran espejo. La sangre se derrama por su brazo y el pequeño tocador blanco, poco a poco, va cambiando de color.
Su rostro esta empapado y su cuerpo lleno de cardenales. No quiere seguir asi, no puede mas, ha dejado de luchar. Intenta ver de nuevo su reflejo en aquel destrozado espejo.
La sangre se derrama sobre sus piernas, poco después ya sin fuerzas deja caer de su mano derecha un trozo de cristal para, finalmente caer tendida sobre la alfombra.
Era una chica alegre, soñadora y altruista, con más problemas de los que se merecía.
Las cortinas blancas filtraban los últimos y anaranjados rayos del sol. Era sábado. Otro más que la dejaban tirada. Sola, sin amigos, sin cariño, sin amor, sin inocencia, sin vida... Llena de mil y un cosas por ofrecer y vacía completamente de unos sentimientos a los que antes no les habia dado importancia. Lo habia perdido todo ya hace tiempo, pero la vida, pocos meses atras la dio una nueva oportunidad, pequeña ahora, grande algun dia futuro. Sin embargo, por mucho que le gustase no era capaz a llenar ese vacío. Es una chica impaciente. Quiere cambiar, salir de ese lugar repleto de malos recuerdos e ir sin rumbo, apostarlo todo por esta nueva oportunidad que el destino le da. Sabe que no se va a equivocar, pero el tiempo no pasa, todo sigue igual. El mundo se le cae encima y todo ese peso se deja ver en las lágrimas que inundan su rostro. No intenta contener la rabia, el dolor. Con un repentino movimiento de brazos arroja todo lo que se encontraba encima del tocador que va a parar al suelo de su habitación. Un fuerte golpe con los puños sobre la mesa retumba entre las cuatro paredes. Se derrumba sobre sus desnudos brazos, en los que van apareciendo moratones. Esconde su cara y deja que el pelo haga lo mismo con su espalda. Un beso equivocado, una pelea, amigos que ahora son desconocidos, hipocresía, odio, decisiones...
Un nuevo estruendo inunda la sala, esta vez un crujido proveniente del gran espejo. La sangre se derrama por su brazo y el pequeño tocador blanco, poco a poco, va cambiando de color.
Su rostro esta empapado y su cuerpo lleno de cardenales. No quiere seguir asi, no puede mas, ha dejado de luchar. Intenta ver de nuevo su reflejo en aquel destrozado espejo.
La sangre se derrama sobre sus piernas, poco después ya sin fuerzas deja caer de su mano derecha un trozo de cristal para, finalmente caer tendida sobre la alfombra.
Era una chica alegre, soñadora y altruista, con más problemas de los que se merecía.
0 Pensamientos:
Publicar un comentario en la entrada